Los mejores portátiles para personas mayores: cinco opciones cómodas, sencillas y fiables
Elegir un portátil para una persona mayor no debería consistir simplemente en buscar el ordenador con el procesador más potente, la pantalla más fina o la ficha técnica más impresionante. De hecho, después de los 60 años suelen empezar a importar bastante más otras cuestiones que en muchas comparativas apenas se mencionan: que las letras puedan leerse sin esfuerzo, que el teclado resulte cómodo durante largos periodos, que el equipo arranque rápidamente y, sobre todo, que no sea necesario tener conocimientos avanzados de informática para realizar las tareas más habituales.
Es algo que resulta especialmente evidente cuando llega el momento de sustituir ese ordenador familiar que lleva diez años en casa y que necesita varios minutos simplemente para mostrar el escritorio. Para alguien acostumbrado a utilizarlo únicamente para consultar el correo, revisar sus cuentas, guardar fotografías o hablar con sus hijos por videollamada, pasar a un equipo moderno supone un cambio mucho mayor de lo que parece.
Por eso hemos seleccionado cinco portátiles que encajan especialmente bien en este perfil de usuario, aunque cada uno lo hace por motivos diferentes. No buscamos necesariamente el ordenador más potente de cada categoría, sino equipos que tengan sentido para una persona que quiere utilizar su portátil sin estar continuamente peleándose con él.
Asus Vivobook Go 15: probablemente el más equilibrado por su precio
El Asus Vivobook Go 15 es una de esas opciones fáciles de recomendar cuando buscamos un portátil sencillo para casa y no queremos realizar un desembolso especialmente elevado. Su filosofía encaja bastante bien con el usuario que utiliza el ordenador para navegar por Internet, leer el correo, entrar en Facebook, ver vídeos, realizar alguna videollamada y guardar fotografías familiares.
La pantalla de aproximadamente 15 pulgadas juega aquí un papel importante. En un portátil para una persona mayor, disponer de una superficie de visualización razonablemente grande suele resultar mucho más práctico que ahorrar unos centímetros y terminar trabajando constantemente con letras demasiado pequeñas. Windows permite aumentar el tamaño del texto y de los elementos de la interfaz, por supuesto, pero empezar con una pantalla amplia facilita bastante las cosas.
También se agradecen algunos pequeños detalles que en el día a día terminan siendo más importantes que determinadas cifras de rendimiento. La cámara incorpora una cubierta física de privacidad, de manera que podemos cerrarla manualmente cuando no estamos realizando una videollamada. Es una solución extremadamente sencilla: no hay que entrar en ningún menú ni comprobar si una aplicación tiene permiso para utilizar la cámara; deslizamos la pestaña y sabemos físicamente que está tapada.
Otro detalle interesante es la ligera inclinación que adopta el teclado al abrir la pantalla, algo que puede ayudar a conseguir una posición de escritura algo más natural. No convierte al portátil en un dispositivo ergonómico por arte de magia, pero cuando se utiliza durante bastante tiempo cualquier pequeña mejora en la posición de las muñecas termina agradeciéndose.
Su autonomía se mueve alrededor de las seis horas dependiendo del brillo, las aplicaciones utilizadas y la configuración del equipo, por lo que resulta suficiente para una jornada de uso doméstico intermitente. La pantalla tampoco está especialmente orientada a trabajar bajo una luz exterior intensa, pero dentro de casa cumple correctamente.
En conjunto, es probablemente la opción que elegiríamos para alguien que simplemente quiere encender el ordenador y empezar a utilizarlo sin complicaciones, manteniendo además un precio razonable.
Dell Inspiron 15: una pantalla táctil puede facilitar muchísimo las cosas
El Dell Inspiron 15 tiene una característica que puede parecer secundaria hasta que vemos utilizar el ordenador a alguien que no se siente cómodo con un touchpad: su pantalla táctil.
Quienes llevamos muchos años trabajando con ordenadores damos por sentado gestos como mover el cursor, hacer doble clic o arrastrar una barra de desplazamiento, pero no todo el mundo los encuentra naturales. Para una persona acostumbrada a utilizar un teléfono móvil o una tableta, tocar directamente el elemento que aparece en pantalla puede ser considerablemente más intuitivo.
También permite realizar gestos como ampliar fotografías, páginas web o determinados contenidos utilizando dos dedos, algo particularmente útil cuando tenemos dificultades para leer letras pequeñas. No sustituye a configurar correctamente el tamaño de texto de Windows, pero ofrece una forma adicional de interactuar con el ordenador que puede resultar muy cómoda.
Otro detalle que nos gusta en este tipo de equipos son sus patas de goma antideslizantes. Puede parecer algo anecdótico, pero proporcionan una mayor estabilidad sobre la mesa y evitan que el portátil se desplace accidentalmente al tocar la pantalla. Para usuarios que tienen menor precisión en los movimientos de las manos, esa estabilidad adicional tiene bastante sentido.
Dell también suele ofrecer configuraciones con una capacidad de almacenamiento generosa, lo que convierte al Inspiron 15 en una alternativa interesante para aquellas personas que guardan años y años de fotografías familiares, documentos escaneados y archivos personales directamente en el ordenador.
A esto se añade la carga rápida disponible en determinadas configuraciones, que permite recuperar buena parte de la batería durante un periodo relativamente corto conectado a la corriente. No es probablemente el detalle que decidirá la compra, pero sí uno de esos elementos que terminan haciendo el portátil más cómodo de utilizar.
Si tenemos que recomendar un modelo para alguien que se maneja mejor tocando la pantalla que utilizando el panel táctil, este Dell merece estar entre los primeros candidatos.
Lenovo IdeaPad Slim 3: una opción especialmente equilibrada
El Lenovo IdeaPad Slim 3 es probablemente el modelo más fácil de colocar en el centro de esta comparativa porque no destaca únicamente por una característica concreta, sino por ofrecer un conjunto bastante equilibrado.
Tiene potencia suficiente para realizar simultáneamente las tareas que un usuario doméstico suele exigirle a un portátil moderno. Podemos tener abiertas varias pestañas del navegador buscando una receta, reproducir música, consultar el correo electrónico y trabajar con algún documento sin que el ordenador tenga que convertirse constantemente en el protagonista porque empieza a ralentizarse.
Pero hay un detalle que puede ser particularmente interesante para una persona mayor: el lector de huellas dactilares, disponible según la configuración elegida.
Las contraseñas son uno de los mayores quebraderos de cabeza de muchos usuarios. Una para el correo, otra para el banco, otra para una tienda online y, además, la contraseña o PIN de Windows. Poder iniciar sesión colocando simplemente el dedo sobre un lector elimina una pequeña fricción que repetimos prácticamente todos los días.
No significa que podamos olvidarnos de las contraseñas ni de mantenerlas correctamente protegidas, pero sí evita tener que introducir continuamente las credenciales de acceso al ordenador.
También encontramos características útiles como el teclado retroiluminado en determinadas versiones, algo que se agradece muchísimo cuando utilizamos el portátil por la tarde o en habitaciones con poca iluminación, además de una cubierta física para la webcam que permite bloquearla cuando no la necesitamos.
Es ese tipo de portátil que probablemente no provoca un gran «efecto sorpresa» al verlo por primera vez, pero que precisamente por eso puede ser una compra muy acertada: funciona, responde con rapidez y ofrece algunas funciones realmente útiles sin añadir una complejidad innecesaria.
Acer Aspire 5: una buena elección pensando en utilizarlo durante años
Comprar un portátil barato para reemplazarlo dentro de poco tiempo rara vez termina siendo una buena inversión. Si nuestro objetivo es adquirir un ordenador que pueda seguir funcionando razonablemente bien durante varios años, el Acer Aspire 5 plantea una propuesta algo más orientada a la longevidad.
Aquí merece la pena prestar atención a la configuración concreta que compremos, porque bajo el nombre Aspire 5 podemos encontrar diferentes procesadores, cantidades de memoria RAM y capacidades de almacenamiento. Elegir una configuración equilibrada desde el principio resulta especialmente importante si queremos prolongar la vida útil del equipo.
Con un hardware adecuado, tendremos margen suficiente para abrir programas con rapidez y mantener varias aplicaciones funcionando al mismo tiempo sin que el ordenador se quede corto demasiado pronto. Esto es importante porque las aplicaciones, los navegadores y los propios sistemas operativos tienden a aumentar progresivamente sus requisitos con el paso de los años.
La batería puede alcanzar aproximadamente entre ocho y nueve horas en determinadas condiciones de uso, aunque, como ocurre con cualquier portátil, la autonomía real cambiará bastante dependiendo del brillo de pantalla, las videollamadas, la reproducción multimedia y las aplicaciones que tengamos abiertas.
También nos encontramos con una pantalla clara y un teclado con teclas suficientemente diferenciadas, mientras que la retroiluminación disponible en determinadas configuraciones facilita localizar las teclas cuando tenemos poca luz.
¿Significa esto que tenemos garantizados cinco o siete años de funcionamiento perfecto? Evidentemente no. Ningún fabricante puede garantizar cómo evolucionarán las necesidades de software durante todo ese periodo, y componentes como la batería también se degradan progresivamente. Sin embargo, comprar un equipo con cierto margen de rendimiento aumenta bastante las posibilidades de que continúe siendo útil durante más tiempo.
Para una persona que prefiere comprar un portátil algo más preparado ahora y evitar tener que sustituirlo demasiado pronto, el Aspire 5 es una alternativa que merece la pena valorar.
HP Chromebook Plus x360: cuando queremos reducir la informática a lo esencial
El HP Chromebook Plus x360 es probablemente el ordenador más diferente de esta selección, y precisamente por eso puede convertirse en la mejor opción para determinados usuarios.
En lugar de utilizar Windows, funciona con ChromeOS, el sistema operativo de Google, que está diseñado alrededor del navegador Chrome y de los servicios online. Esto hace que muchas tareas habituales resulten considerablemente más sencillas y que buena parte de las actualizaciones se gestionen automáticamente en segundo plano.
El arranque suele ser muy rápido y la superficie de ataque frente a determinado malware tradicional de Windows es diferente, aunque sería un error afirmar que un Chromebook elimina completamente los riesgos de seguridad. Las estafas online, las páginas fraudulentas y el robo de contraseñas continúan existiendo independientemente del sistema operativo que utilicemos, por lo que mantener unas buenas prácticas sigue siendo fundamental.
Donde realmente destaca este HP es en su pantalla táctil con bisagra de 360 grados. Podemos utilizarlo como un portátil convencional cuando queremos escribir y plegar completamente el teclado cuando preferimos manejarlo como una tableta. También existe una posición intermedia tipo tienda de campaña que resulta bastante cómoda para realizar videollamadas o ver vídeos.
La cámara y los altavoces adquieren aquí especial importancia, porque una gran parte del público al que va dirigido utilizará el ordenador para comunicarse con familiares mediante videollamada. Tener un volumen suficiente y una imagen clara evita terminar conectando accesorios adicionales simplemente para mantener una conversación.
Ahora bien, ChromeOS tiene una condición importante: debemos comprobar previamente qué aplicaciones necesita la persona que va a utilizarlo. Si prácticamente todo su uso consiste en navegar por Internet, utilizar Gmail, YouTube, Google Fotos, documentos online y realizar videollamadas, puede ser una opción magnífica. Si depende de algún programa específico disponible únicamente para Windows, entonces tendremos que elegir otro equipo.
Para alguien que quiere Internet, correo, fotos y videollamadas con la menor cantidad posible de complicaciones, probablemente sea el ordenador más sencillo de los cinco.
Entonces, ¿qué portátil comprar para una persona mayor?
No existe un único portátil perfecto para todos los usuarios mayores de 60 años, porque dos personas de la misma edad pueden tener necesidades completamente diferentes. Una puede editar fotografías y utilizar hojas de cálculo todos los días mientras otra solamente quiere hablar con sus nietos por videollamada y consultar la prensa por Internet.
Si tenemos un presupuesto contenido y buscamos un ordenador tradicional para realizar tareas domésticas, el Asus Vivobook Go 15 representa probablemente la alternativa más sensata, porque ofrece una pantalla suficientemente grande y las funciones necesarias para el día a día sin obligarnos a pagar por prestaciones que quizá nunca utilizaremos.
Cuando existe cierta dificultad para manejar el touchpad, el Dell Inspiron 15 con pantalla táctil adquiere mucho más sentido, ya que permite interactuar directamente con los elementos de la pantalla y aprovechar gestos similares a los que utilizamos en un teléfono o una tableta.
El Lenovo IdeaPad Slim 3 sería nuestra elección más equilibrada para un usuario que quiere un portátil Windows convencional, rápido y sencillo, especialmente si escogemos una configuración que incluya lector de huellas y teclado retroiluminado.
Si nuestra prioridad es comprar pensando en los próximos años y queremos cierto margen adicional de rendimiento, el Acer Aspire 5 resulta especialmente interesante, aunque aquí recomendamos revisar cuidadosamente el procesador, la memoria RAM y el almacenamiento de la versión concreta antes de comprarlo.
Finalmente, para una persona cuyo uso prácticamente se limita a Internet, correo electrónico, fotografías, vídeos y videollamadas, el HP Chromebook Plus x360 puede simplificar enormemente la experiencia, siempre que comprobemos previamente que no necesita ningún programa exclusivo de Windows.
Antes de comprar, hay algo más importante que el procesador
En VorPC insistimos bastante en revisar las especificaciones antes de comprar un ordenador, pero cuando hablamos de un portátil para una persona mayor existe una recomendación todavía más importante: si es posible, hay que probar físicamente el equipo.
Abrirlo, escribir unas líneas, comprobar si las letras del teclado se distinguen bien, mover el cursor, subir el volumen y observar la pantalla durante unos minutos nos dice cosas que ninguna ficha técnica puede explicar.
A veces el portátil técnicamente superior no es el adecuado porque las teclas tienen poco contraste, el touchpad resulta incómodo o la pantalla refleja demasiado. Y ocurre también al contrario: un modelo aparentemente más sencillo puede convertirse en el ordenador perfecto porque quien va a utilizarlo se siente cómodo desde el primer minuto.
Al final, ese debería ser el criterio principal. El mejor portátil para una persona mayor no es necesariamente el más potente, sino aquel que permite hacer lo que necesita sin convertir cada tarea cotidiana en un problema informático.

